Me han contado un cotilleo. La que era mi mejor amiga de la infancia se casa el verano que viene. ¡Y me ha sentado como una patada! Que yo no le deseo ningún mal a nadie, pero esto tiene más implicaciones para mí de las que pueda parecer a simple vista. La primera y fundamental: oficialmente soy la última de mi clase que todavía no se ha casado/ hipotecado/ tiene hijos. ¡La última! En la próxima reunión me voy a sentir totalmente desplazada, como si lo viera. Claro, esto lleva al pensamiento de "¿qué he hecho con mi vida?" con todas sus variantes y, al menos en mi caso, a cagarme en la madre que pario de... alguien, no sé, no lo tengo muy claro. Pero de alguien seguro. Que a mí nadie me dijo que el estudiar y viajar implicaba renunciar a otras cosas de las que me arrepentiría luego. El resto de implicaciones vienen a dar vueltas sobre el tema de que ella siempre se ha creído mejor que el resto. Ya ves tú, porque le crecieron las tetas y el culo se le quedó casi igual. ¡Pues que sepas que lo que te hiciste en los ojos no te hace más bonita, pareces un tío con peluca y mucho maquillaje! Y esto no lo digo yo sólo. Más gente me lo ha confirmado.
¿Y yo para cuando? Estoy hasta el moño de la preguntita. Estas navidades no he mandado a la mierda a más de una porque tengo educación. Pero esto mejor lo cuento otro día, que hoy ando escasa de tiempo.
Qué harta me tiene alguna gente...
Porque todos tenemos una parte que nadie ve y la mía se estaba ahogando ella sola ahí dentro. Aquí doy rienda suelta a lo que me pasa por la cabeza sin miedo a que la gente me juzgue. Necesito soltar todo lo que la depresión no me deja en público.
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jueves, 16 de enero de 2014
miércoles, 11 de diciembre de 2013
Si se muerden la lengua se envenenan.
Hace tiempo, cuando todavía tenía eso que hay gente que llaman amigas, en alguna ocasión salió el tema de la maternidad. Yo no sé si es que tenía en la frente escrito "mujer sin hijos" o sencillamente era por joder, pero con la que hablaba del tema me decía lo mismo que el resto. Que no me imaginan con hijos. Y no sólo ellas, también familiares lo han comentado. Con amigas así, ¿quien quiere enemigas? Durante un tiempo incluso llegué a creérmelo, pero la opinión de ciertas personas me importa más bien una mierda en vista de las puñaladas traperas que he recibido de ellas. Y de la familia... bueno, digamos que hay parte de la que quisiera divorciarme si pudiera. Quitando los típicos "todavía es pronto" o "¿tú lo has pensado bien?" que hasta puedo tolerarlos, el resto me han regalado perlas como estas:
- Yo es que siempre te he imaginado de esas que se entregan a su trabajo y pasan de casarse y tener hijos.
Claro. Y con un chaletazo en la playa y un Hammer en el garaje. Pero de niños nada que me mancharían el sofá de cuero blanco y no podría irme de fiesta. Aunque sea por curiosidad, todavía espero encontrar ese gran trabajo del que hablan que me absorba la vida y no me deje ni respirar. Pero ni debajo de las piedras, sigo en paro como casi todos.
- Con lo guarrilla que tú eres no te imagino sentando la cabeza.
Le dijo la sartén al cazo. Si estaba soltera, ¿por qué no podía disfrutarlo en ese momento? Quizá es que el padre de mis hijos todavía no había aparecido entre tanto cabrón y no tenía con quien sentar la cabeza. Pero encima que me lo diga "la puritana" del pueblo, manda cojones.
- Tú no vales para ser madre, eso se lleva en los genes y tú no los tienes.
Mira tú, no sabía yo que tenía una experta en genética entre mis amigas. Qué pena que ande desperdiciando esa gran sabiduría que tiene en la caja de un supermercado. El mundo agradecería una persona que con sólo mirarte puede decirte como de buenos son tus genes. Hay que joderse...
- ¿Tú, madre? Anda, no me hagas reír.
Si es que cuando me pongo en plan chistosa estoy que me salgo. Creo que en lugar de madre seré monologuista, así además me saco un dinero extra. ¿O puede que esta fuera la gran carrera a la que se refería mi otra amiga?
- Pues el día que te toque serás una madre horrible.
Coño, una que ve el futuro. Pues entonces ni me lo planteo, que luego me sale una choni o un pastillero y la hemos liado. Mejor me quedo sin hijos que sola se está muy a gusto. Esta me hizo especial gracia viniendo de mi familia.
Ahora entenderéis un poco mejor porqué no cuento nada del tema a nadie fuera de mi casa. Para opiniones de estas, mejor cierro la boca y ya se enterarán de camino al hospital si eso. Si encima les digo que me gustaría tener gemelos (o mellizos, que fueran dos) directamente se ríen en mi cara y me tachan de loca. ¿Sabéis qué os digo? Que se vayan todas a la mierda. No pienso dejar que todas esas opiniones me amarguen la búsqueda cuando llegue. Por ilusión y ganas no va a ser, que se esas nos sobran un montón.
- Yo es que siempre te he imaginado de esas que se entregan a su trabajo y pasan de casarse y tener hijos.
Claro. Y con un chaletazo en la playa y un Hammer en el garaje. Pero de niños nada que me mancharían el sofá de cuero blanco y no podría irme de fiesta. Aunque sea por curiosidad, todavía espero encontrar ese gran trabajo del que hablan que me absorba la vida y no me deje ni respirar. Pero ni debajo de las piedras, sigo en paro como casi todos.
- Con lo guarrilla que tú eres no te imagino sentando la cabeza.
Le dijo la sartén al cazo. Si estaba soltera, ¿por qué no podía disfrutarlo en ese momento? Quizá es que el padre de mis hijos todavía no había aparecido entre tanto cabrón y no tenía con quien sentar la cabeza. Pero encima que me lo diga "la puritana" del pueblo, manda cojones.
- Tú no vales para ser madre, eso se lleva en los genes y tú no los tienes.
Mira tú, no sabía yo que tenía una experta en genética entre mis amigas. Qué pena que ande desperdiciando esa gran sabiduría que tiene en la caja de un supermercado. El mundo agradecería una persona que con sólo mirarte puede decirte como de buenos son tus genes. Hay que joderse...
- ¿Tú, madre? Anda, no me hagas reír.
Si es que cuando me pongo en plan chistosa estoy que me salgo. Creo que en lugar de madre seré monologuista, así además me saco un dinero extra. ¿O puede que esta fuera la gran carrera a la que se refería mi otra amiga?
- Pues el día que te toque serás una madre horrible.
Coño, una que ve el futuro. Pues entonces ni me lo planteo, que luego me sale una choni o un pastillero y la hemos liado. Mejor me quedo sin hijos que sola se está muy a gusto. Esta me hizo especial gracia viniendo de mi familia.
Ahora entenderéis un poco mejor porqué no cuento nada del tema a nadie fuera de mi casa. Para opiniones de estas, mejor cierro la boca y ya se enterarán de camino al hospital si eso. Si encima les digo que me gustaría tener gemelos (o mellizos, que fueran dos) directamente se ríen en mi cara y me tachan de loca. ¿Sabéis qué os digo? Que se vayan todas a la mierda. No pienso dejar que todas esas opiniones me amarguen la búsqueda cuando llegue. Por ilusión y ganas no va a ser, que se esas nos sobran un montón.
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